jueves, 21 de octubre de 2010

S.O.S. sálvese quién pueda... ¿Me llevás?

Tengo unas ganas incontenibles de mandar a todos al reverendo carajo, herirlos, tratarlos mal para que sientan lo que siento yo, sólo para no sentirme sola con mi dolor...
Y, contradictoriamente, realmente necesito un abrazo y alguien que me consuele...



¿Qué se hace en estos casos?

5 comentarios:

Gonzalo dijo...

Aceptamos el sufrimiento y, si no hay nadie cerca para contenernos, abrazamos un árbol.

La soledad y el dolor son difíciles de lidiar, lo se... pero hay que buscar las pequeñas cosas que nos dan alegría y disfrutarlas... debemos convencernos que hay cosas buenas en la vida esperándonos... y que mas tarde o mas temprano, llegaran a nosotros.

Mientras, hemos de vivir lo mejor posible.

http://vidanatural-filosofo.blogspot.com/2010/08/panic-mode.html

Mal atendida dijo...

LE PEDÍS UN ABRAZO A UN AMIGO Y LO MANDÁS A FREIR CHURROS COMO QUERÍAS. DESPUÉS LE DECÍS 'UY, GRACIAS, ES LO QUE NECESITABA, AMIGO'.

UN BESO GRANDE, http://malatendida.blogspot.com :)

P* dijo...

Yo lo qu eharía, es pasar tiempo sola hasta que se me vallan esas violentas ganas de mandar a la gente al carajo :P

Y ahí si, llamaría a quien necesite y le pediría un abrazo, creo que es lo mejor, ya que pobre, la gente a veces no merece un maltrato cuando estamos mal...

NBesote y que te mejores de ánimos =)

Almenara dijo...

Muchas veces he estado en esta situación, y es allí cuando tienes que tomarte tiempo para ti, se dividir la gente que vale la pena de la que no. Después que hagas eso sabras a quienes debes desechar de tu vida y a quienes les puedes pedir un abrazo.

Te sigo (:

efa dijo...

Entonces mandalos a cagar, que luego viene el abrazo :P
Me quedo leyéndote
Salud
efa