Etapa 1: Grupo de amigas tranquilas
Era a fines del 2009, un año bastante malo de la segunda mitad para adelante, ubiquémosnos masomenos en octubre. Curso en pleno despelote decidiendo las cosas del viaje y la fiesta de egresados, demasiados gritos y peleas para mí. Yo tenía ese infierno cotidiano en casa con mi hermana y mi novio de la forma que expliqué en la entrada anterior (tal vez luego le dedique una entrada, pero mucho más luego) y ahí estaban ellas, el grupito de la fila izquierda, siempre calladas, siempre en sus cosas, siempre en un mundo paralelo al cual no le afectaban los problemas banales de un curso de huecas preocupadas por su noche de Barbie at the prom, caí completamente seducida.
Entrar al grupo no es fácil, hay que ir de a poco y siguiendo sus reglas y sus juegos, así lo hice, estaba con la guardia baja y necesitaba un grupo fuerte en el cual cobijarme así que me sometí a la voluntad del demonio mayor de metro y medio (la "Líder" de la imagen). Todo iba bien, todo marchaba a la perfección, yo era copada, divertida, interesante, un amor de chica... Hasta que mi personalidad de pólvora estalló dentro de mí y empecé poner un poco de "mi" en las cosas.
Etapa 2: La manada de Dementores succionando la energía vital
No me considero una persona alegre precisamente, pero que mi vida tiene más color que la vida
que ellas quieren creer que tienen, lo tiene. Cada chiste era recibido con indiferencia, menosprecio, revoleo de ojos y represión. Las "payasadas" que siempre se hacen con amigos estaban permitidas para una o dos integrantes (incluyendo a la líder) y no podían ser demasiado expresivas (o hay tabla), ni hablar de esos comentarios que se hacen en el curso porque ellas son las primeras que se van a golpear la frente y van a retarte por haber dicho semejante cosa (Oh cielos! Has provocado la risa de otro ser humano! Ahora debes arder en el fuego aburrido de la inercia). Todo eso también generó una respuesta en ellas, que dejaron de llamarme para salir.Lo que me obligó a convocar un Patronus para protegerme fue el hecho de que ese negativismo se extendía en las salidas, los mensajes de texto, el msn, los recreos encerradas en el aula, etc. Y ese patronus no lo encontré ni con mi novio, ni con mi familia, ni en mí misma, lo encontré en el lugar menos pensado; justo en el aula de enfrente.
Etapa 3: Mi vieja amiga la Soledad.
Y estaba como al principio: Con un grupo que ya no me atraía y me excluía física y psicológicamente y me dejaba flotando en el curso como un corcho en medio del agua.
Cuando sentís esa indiferencia tenes dos opciones: Regodearte en tu miseria diciendo "buuu! Pobre yo, pobre yo!" o decir "Ah bueno, metete tu actitud por el lugar que más te guste, yo voy a hacer la mía" y buscar una solución. Eso fue lo que hice: Tenía una compañera en teatro (que se hace en el colegio, con chicos del colegio, debo aclarar =P) con la cual me llevaba muy bien y tenía amigos que se veían copados y divertidos y me los presentó, pegamos muy buena onda y lo mejor de todo era que no tenía que fingir ser otra persona para estar con ellos. Me sentía estupendamente con ellos, el único tema es que estan en la otra división así que podía evadirme solo en los recreos, pero a medida que pasaban los días y las semanas me fui alejando más y más del mundo de los Zombies y acercándome a mi nuevo grupo que, sin darse cuenta, me estaba rescatando de la oscuridad.

Pude aprender de mi soledad y aceptarla, teniendo en cuenta que cada quien es como es y si no pegas con alguien, no es el fin del mundo, sólo tenés que darle una oportunidad y si aún así no pegas bueno, lo sobrellevas si es necesario, no le vas a comer el cerebro lentamente para que se convierta en una pseudo copia tuya que siga tus caprichos adolescentes.
Saluda atentamente,
•La chica de la Boina•
3 comentarios:
=)
ayyyyyyyyyyyyyyy
por más que estemos medias ortivas entre nos, y no estemos hablando tanto este post me llegó ...
y me alegro de que te hayas dado cuenta que ellas no eran lo único y que te estabas coonformando con esoooo, puaaaj..
Me encantó este post. Te quiero mucho :) Feliz día!
¿por qué será que me parece conocer el grupo de las traquilas? Son un estrés, incomprensibles desde todo punto de vista, su sentido del humor es tan extremadamente aburrido y poco espontáneo que lo increíble es que entre ellas se puedan comunicar. Y uno con su forma de ser un poco más salvaje, emite una broma que parece estar en código morse. Definitivamente en el mundo de las relaciones se puede perder grupos y a los demás, poer jamás la fidelidad a uno mismo.
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