
No nos cansamos de sufrir. Una y otra vez repitiendo eso que nos hace mal. Sabemos que es feo, que nos provoca sentimientos horribles, que nos molesta, que lo odiamos. Y aun así, volvemos atrás para hacerlo de nuevo.Tuvimos esa discusión miles de veces, y la seguimos teniendo. Las miles de pelas no sirvieron para nada, no aprendimos de nuestros errores ni de los del otro. No sedemos, no nos ponemos firmes en nuestras decisiones. O vamos con todo contra todos, o dejamos que nos pasen por encima.
Intentamos lograr lo mismo, alcanzar ese mismo objetivo que el fondo sabemos que no existe, millones de veces. Aun sabiendo que esa persona no es la indicada, que la forma de hacerlo no es la correcta, que lo que tratamos de lograr no es lo que de verdad queremos. Seguimos intentándolo, por puro capricho.
Tropezamos con la misma piedra, volvemos con la misma persona, tomamos el camino incorrecto otra vez, sin aprenden de nuestras experiencias, ni de las buenas ni de las malas. Sabemos que esta mal y volvemos a hacerlo con la esperanza de que algo cambie por siempre arte de magia.
Y después, cuando volvemos a fracasar, viene el drama. Llanto, rabia, tristeza. No nos alcanza solo con hacerlo mal, el resto del mundo tiene que enterarse. Debemos correr a contarlo, gritarlo, para que todos a nuestro alrededor se compadezcan de nosotros, nos es necesario compartir nuestra tristeza con otro, tal vez para aliviarla.
En vez de hacer lo mismo una y otra vez, ¿Por que no cambiar el modo? Cambiar el modo de hacer las cosas para así lograr un resultado diferente. Elegir otro camino, otro compañero, tomar una decisión diferente. Y lo que tenga que ser será.
Sin escándalos ni espectáculos, aceptando lo que nos toca, y aprendiendo a convivir con eso. Que todavía nos queda mucho por delante y no hay tiempo que perder. Haciéndole la vida mas fácil al resto y, por sobre todo, a nosotros mismos. Eligiendo lo que sea, pero por favor PAREMOS DE SUFRIR!
Intentamos lograr lo mismo, alcanzar ese mismo objetivo que el fondo sabemos que no existe, millones de veces. Aun sabiendo que esa persona no es la indicada, que la forma de hacerlo no es la correcta, que lo que tratamos de lograr no es lo que de verdad queremos. Seguimos intentándolo, por puro capricho.
Tropezamos con la misma piedra, volvemos con la misma persona, tomamos el camino incorrecto otra vez, sin aprenden de nuestras experiencias, ni de las buenas ni de las malas. Sabemos que esta mal y volvemos a hacerlo con la esperanza de que algo cambie por siempre arte de magia.
Y después, cuando volvemos a fracasar, viene el drama. Llanto, rabia, tristeza. No nos alcanza solo con hacerlo mal, el resto del mundo tiene que enterarse. Debemos correr a contarlo, gritarlo, para que todos a nuestro alrededor se compadezcan de nosotros, nos es necesario compartir nuestra tristeza con otro, tal vez para aliviarla.
En vez de hacer lo mismo una y otra vez, ¿Por que no cambiar el modo? Cambiar el modo de hacer las cosas para así lograr un resultado diferente. Elegir otro camino, otro compañero, tomar una decisión diferente. Y lo que tenga que ser será.
Sin escándalos ni espectáculos, aceptando lo que nos toca, y aprendiendo a convivir con eso. Que todavía nos queda mucho por delante y no hay tiempo que perder. Haciéndole la vida mas fácil al resto y, por sobre todo, a nosotros mismos. Eligiendo lo que sea, pero por favor PAREMOS DE SUFRIR!
Melisa Gonzáles Alberdi,
gracias amiga por dejarnos este excelente texto con ese gran consejo =)
No hay comentarios:
Publicar un comentario